Instituciones de Sarapiquí articulan frente común ante crisis de salud mental y suicidio juvenil

​Alfie Gatjens | noticiassarapiqui.com

La alarmante situación de salud mental que enfrentan los jóvenes en Sarapiquí, marcada por un incremento en el consumo de drogas y casos de suicidio, ha movilizado a las principales autoridades del cantón hacia una estrategia de intervención conjunta. La alcaldesa de la localidad manifestó que esta problemática ha sido objeto de una profunda reflexión personal, reconociendo que el impacto de estas tragedias en las familias sarapiqueñas exige una respuesta inmediata y sensible.

Durante este encuentro de carácter urgente, la jerarca subrayó que la municipalidad busca liderar un proceso de escucha activa donde todas las entidades puedan aportar su visión para frenar los males sociales que hoy acechan a la población más joven del cantón.

​La convocatoria logró reunir a representantes clave de diversas instituciones gubernamentales, entre ellas el Ministerio de Educación Pública (MEP) y el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), además del gobierno local y otras entidades del Estado. Esta articulación interinstitucional pretende unificar los recursos y protocolos de atención, bajo la premisa de que ninguna institución por sí sola puede resolver una crisis de tal magnitud. Los asistentes coincidieron en que la coordinación técnica y política es el único camino para ofrecer una red de seguridad real a los menores de edad y jóvenes en situación de vulnerabilidad.

​Como parte fundamental de este engranaje, Marvin Sibaja, director del MEP en Sarapiquí, puso a disposición los centros educativos, con especial énfasis en los colegios de la zona. La propuesta del sector educativo consiste en convertir las aulas en espacios de detección y atención prioritaria para estudiantes que presenten síntomas de depresión o problemas de adicciones. Sibaja enfatizó que la infraestructura escolar es clave para llegar directamente a los muchachos en riesgo, permitiendo que la ayuda profesional se canalice de forma efectiva dentro del entorno donde pasan la mayor parte de su tiempo.

​Por su parte, Michael Salas, representante del Comité de la Persona Joven, aportó una visión crítica pero constructiva sobre la dinámica de estos esfuerzos. Salas lamentó que en la reunión solo participaran dos personas menores de 25 años, señalando que los formatos de los conversatorios suelen ser percibidos como estructuras rígidas que no logran atraer a la juventud. Sin embargo, también hizo un llamado directo a la responsabilidad de su propio sector, reconociendo que existe una escasa participación de los jóvenes en la búsqueda de soluciones y en la construcción de políticas públicas, lo cual debilita la representatividad de las propuestas.

​Es importante destacar que este encuentro no será un hecho aislado, ya que las autoridades confirmaron que se trata de la primera de una serie de reuniones periódicas. El objetivo de este seguimiento es consolidar puntos en común que permitan llevar estrategias integradas a las escuelas y colegios del cantón, asegurando que el trabajo interinstitucional sea constante y no una respuesta momentánea. La meta de las autoridades y líderes presentes es lograr que los programas de apoyo dejen de ser diseñados únicamente desde los escritorios y pasen a ser una construcción colectiva y permanente que realmente conecte con quienes más ayuda necesitan.