
La inseguridad continúa golpeando a distintas comunidades de Sarapiquí, donde vecinos denuncian una cadena de asaltos, robos de vehículos, ataques a viviendas y sustracción de ganado que se ha extendido durante aproximadamente tres años.
La preocupación entre los habitantes del cantón crece ante la presunta operación de una estructura criminal que, desde agosto de 2023, habría mantenido como blanco a familias de diferentes sectores de la zona norte del país y del Caribe norte.
De acuerdo con los hechos denunciados por vecinos, los delincuentes no solamente estarían dedicándose al robo de bienes, sino que además recurrirían a la violencia y la intimidación para someter a sus víctimas.
Uno de los casos que mayor indignación ha generado en la comunidad corresponde a un adulto mayor, ampliamente conocido en el sector de Río Frío, quien fue atacado frente al cementerio de esa localidad. El hombre habría sido golpeado brutalmente durante el asalto, sufriendo lesiones de gravedad que dejaron consecuencias permanentes en uno de sus ojos.
A este hecho se suma un caso ocurrido recientemente, en el que dos adultos mayores fueron sorprendidos dentro de su vivienda. Según la información conocida sobre el incidente, ambos fueron amordazados y retenidos por los delincuentes, quienes posteriormente los obligaron a subir a su propio vehículo. Las víctimas fueron trasladadas contra su voluntad y finalmente abandonadas en el sector de Ticari, mientras los responsables escapaban con el automotor.
Estos hechos han provocado temor entre los habitantes, especialmente entre familias que viven en comunidades donde las distancias son extensas y la presencia policial resulta fundamental para responder con rapidez ante una emergencia.
Falta de patrullas aumenta la preocupación
A la problemática generada por los hechos delictivos se suma otra situación que mantiene inquietos a los vecinos: las limitaciones operativas de la Fuerza Pública en el cantón.
Según denuncias de habitantes de la zona, varias de las patrullas destinadas a brindar servicio permanecen fuera de circulación debido a problemas mecánicos, mientras que la cantidad de unidades disponibles resulta insuficiente para cubrir un territorio tan extenso como Sarapiquí.
Esta situación habría reducido considerablemente la capacidad de respuesta y los recorridos preventivos en diferentes comunidades, aumentando la sensación de vulnerabilidad entre los pobladores.
Para muchos vecinos, la combinación entre una presunta organización criminal activa y la falta de recursos para realizar patrullajes representa un escenario especialmente preocupante.
Reclaman resultados de las investigaciones
La inquietud también alcanza a las autoridades judiciales y de seguridad, pues los vecinos cuestionan que, pese al tiempo transcurrido y a la gravedad de los hechos denunciados, todavía no se haya logrado ubicar y detener a todos los responsables de esta serie de delitos.
Los casos incluyen presuntos robos de vehículos, asaltos a viviendas, sustracción de ganado y ataques violentos contra personas.
La comunidad reclama una respuesta más contundente y coordinada por parte del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Ministerio de Seguridad Pública, así como mayores recursos policiales para reforzar la vigilancia en las comunidades más vulnerables.
Mientras las investigaciones avanzan, el temor continúa presente entre los habitantes. Para los vecinos, no se trata únicamente de recuperar bienes robados, sino de garantizar que las familias puedan vivir y movilizarse por Sarapiquí sin convertirse en las próximas víctimas de la delincuencia.


